Kicillof refuerza la ayuda social en la Provincia
Diario La Ciudad
La medida, anunciada por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, busca blindar la seguridad alimentaria de más de 2,5 millones de estudiantes.
En un contexto de creciente tensión financiera entre las jurisdicciones, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó un fuerte incremento en sus partidas de asistencia. El gobernador Axel Kicillof dispuso un aumento del 30% en el presupuesto destinado al Servicio Alimentario Escolar (SAE) y una suba del 25% en los principales programas sociales, con el objetivo de mitigar el impacto de la crisis económica y la caída del poder adquisitivo en los sectores más vulnerables.
La medida, anunciada por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, busca blindar la seguridad alimentaria de más de 2,5 millones de estudiantes. Ante lo que la gestión provincial califica como una "asfixia financiera" por parte del Ejecutivo Nacional, la inversión mensual del SAE saltará de $41.000 millones a $54.000 millones, consolidando un presupuesto anual proyectado en $553.910 millones. "La Provincia hace un enorme esfuerzo para optimizar los recursos y garantizar la seguridad alimentaria en un momento crítico", destacó Larroque durante la presentación de las nuevas escalas.
Estudiantes bonaerenses en un comedor escolar. El programa SAE garantiza desayuno, almuerzo y merienda en establecimientos públicos de toda la provincia.
El esquema de aumentos se ejecutará de forma escalonada según el programa. Desde este mes de abril, la suba del 25% impactará en las Unidades de Desarrollo Infantil (UDI), que atienden a niños desde los 45 días de vida, así como en los Centros Juveniles y de Integración Social. Para mayo, el incremento alcanzará a los beneficiarios del programa Envión y Barrios Bonaerenses. Finalmente, en julio, la actualización llegará a las pensiones y programas para personas mayores, personas con discapacidad y los planes Más Vida, PAAC y PAAI.
La decisión administrativa de Axel Kicillof surge como respuesta directa al retiro del financiamiento por parte del Gobierno Nacional liderado por Javier Milei. Según cifras oficiales del ministerio bonaerense, la participación de la Nación en el sostenimiento del SAE cayó al 14,5%, una cifra drásticamente inferior al 33% que históricamente aportaba el Estado central. Además, Larroque denunció que existe una deuda acumulada con la provincia que asciende a los $220.000 millones.
Con estas nuevas disposiciones, la inversión anual total de la Provincia en políticas sociales superará los $182.000 millones. De esta manera, el territorio bonaerense intenta sostener una red de contención que incluye desde la duplicación de la asistencia alimentaria a los municipios —a través del Módulo Alimentario Territorial (MATE)— hasta el financiamiento de residencias universitarias y talleres protegidos, reafirmando un modelo de gestión contrapuesto al ajuste fiscal promovido desde la Casa Rosada.