La historia de "Le Pain Quotidien", la cafeteria francesa que abrió en Ituzaingó
Santiago Menu
. Ubicado estratégicamente en el imponente complejo Parque Thays, el restaurante local ofrece una cocina sencilla pero deliciosa, auténtica, local y elaborada en casa.
En el corazón de Ituzaingó, donde las sinuosas y tranquilas calles de Parque Leloir regalan un oasis a la sombra de frondosos árboles, se erige un rincón gastronómico que ha revolucionado la zona oeste: Le Pain Quotidien. Esta propuesta culinaria ha causado un verdadero furor entre los vecinos, combinando el diseño contemporáneo con las raíces más puras de las panaderías tradicionales.
Traducido del francés como «el pan de cada día», Le Pain Quotidien es un prestigioso grupo panadero-restaurador global fundado en Bruselas en 1990 por Alain Coumont. La fascinante historia de la marca y la inquebrantable pasión de Coumont por la comida comenzó mucho antes de la inauguración de su primera sucursal. Siendo apenas un niño en Bélgica, pasaba incontables horas sentado en una silla viendo detalladamente a su tía hacer pan. Años más tarde, ya consolidado como un joven chef en Bruselas, Alain buscaba desesperadamente un pan que estuviera a la altura de aquel ideal de su infancia.
El golpe más afortunado de su carrera fue, quizás, quedarse con las manos vacías en esa búsqueda. Al darse cuenta de que el mercado no ofrecía lo que anhelaba, comprendió que la única manera de satisfacer su deseo por el pan rústico de su juventud era recrearlo minuciosamente de memoria. Apasionado por la excelencia, decidió volver a sus raíces y fundar una panadería propia.

El primer Pain Quotidien abrió sus puertas en la calle Antoine Dansaert de Bruselas, que en aquel entonces representaba el vanguardista barrio de la moda belga. Allí, Coumont empezó a elaborar su propio pan de masa madre ecológica utilizando únicamente cuatro ingredientes esenciales: harina, agua, sal y tiempo. Fue también en esa época cuando, recorriendo un mercadillo local, encontró una larga mesa de madera. Su objetivo era que los clientes pudieran sentarse y comer juntos; de esta forma tan casual e intuitiva nació la primera mesa comunal de Le Pain Quotidien, convertida hoy en el sello distintivo de sus más de 210 panaderías distribuidas en 19 países del mundo.
"La idea detrás de Le Pain Quotidien es simplemente hacer un buen pan diario, un pan hecho a mano con una buena corteza y una rebanada firme, el tipo de pan que hace excelentes tartines. Pan no solo para nutrir el cuerpo sino también el espíritu. Un pan mejor compartido alrededor de una mesa, para ser saboreado entre amigos.", expresaba el chef.
Hoy, esa misma misión de crear conexiones significativas en "un hogar lejos del hogar" late con fuerza en Ituzaingó. Ubicado estratégicamente en el imponente complejo Parque Thays, el restaurante local ofrece una cocina sencilla pero deliciosa, auténtica, local y elaborada en casa. Desde el aroma atrapante de los cruasanes recién horneados hasta las sonrisas acogedoras de su equipo de trabajo, cada elemento de este espacio refleja y captura a la perfección el sabor distintivo y el alma de la ciudad.
Le Pain Quotidien invita a todos los vecinos y visitantes de la zona a deleitarse con sus famosos panes y platos, café de primera categoría y variadas opciones saludables. Sin dudas, una cafetería de visita obligada en Buenos Aires que transforma el acto de comer en un ritual de comunidad y bienestar.