Se cumplieron 64 años de la inauguración de la primera tribuna de cemento del Club Atlético Ituzaingó
Santiago Menu
El fútbol está impregnado de historias de esfuerzo, crecimiento institucional y pasión barrial. En el corazón del partido de Ituzaingó, el club homónimo guarda hitos que marcaron a fuego la identidad de su comunidad. Entre ellos, uno de los capítulos más recordados se escribió a comienzos de la década del sesenta, cuando la institución dio un salto de calidad en la infraestructura de su estadio.
El 6 de octubre de 1962, bajo la presidencia de Reinaldo Peja, el Club Atlético Ituzaingó vivió una jornada inolvidable al inaugurar las primeras tribunas de cemento de su estadio. En una época en la que la gran mayoría de los escenarios del ascenso todavía se erigían con tablones de madera, la comisión directiva apostó por una obra moderna.
Los trabajos iniciales comprendieron la construcción del tramo central de la tribuna lateral y la instalación de dos filas de plateas. La fiesta inaugural se completó dentro de la cancha, cuando el verde derrotó por 5 a 3 a Juventud Unida.
Aquel año deportivo quedó grabado en la memoria de los hinchas más veteranos. El Ituzaingó de 1962 culminó en la primera posición de su zona en el Campeonato de Primera Aficionados y accedió al hexagonal final por el ascenso.
Con el paso de los años, aquella tribuna de cemento inaugurada en 1962 adoptó un nombre emblemático: pasó a ser conocida popularmente como "Tuerca Villalba". Esta designación nació en memoria y homenaje a Carlos Villalba, un querido hincha del club que fue asesinado a fines de los años noventa.
Más allá de que en la actualidad Ituzaingó se encuentra en una situación muy compleja a nivel deportivo, estas fechas ya forman parte de la rica historia de una de las instituciones más representativas del partido.

