Cayó una falsa joyera de Ituzaingó: la liberaron y pidió un permiso para irse de vacaciones
Bruno Krasnopolsky
Vendía joyas falsas y concretaba asaltos armados. Al ser excarcelada, pidió viajar a Iguazú. La Justicia se lo negó.
Una mujer de 70 años, acusada de liderar emboscadas armadas y vender joyas falsas por internet, fue detenida tras una intensa investigación en el centro de Ituzaingó. El expediente dio un giro insólito cuando, aprovechando, que recuperó la libertad por su edad, la acusada presentó un escrito formal para exigir que la dejen viajar a las Cataratas del Iguazú.
El expediente unificó denuncias que exponen el modus operandi de la acusada y un perjuicio económico cercano a los dos millones de pesos. A través de Facebook Marketplace, la mujer se escudaba tras el alias "Beatriz Rosales" para ofrecer cadenas de oro de 18 quilates. El precio promedio de 900 mil pesos, inferior al valor real de mercado, funcionaba como el anzuelo perfecto para atraer a las víctimas.
El primer caso documentado ocurrió frente a la Plaza San Martín de Ituzaingó sur y demostró el nivel de violencia que manejaba la organización. Al encontrarse con un comprador y ser descubierta intentando entregar una joya falsa, la situación derivó en un asalto. Un cómplice, que oficiaba de custodia, arrinconó a la víctima exhibiendo un arma oculta en una bolsa. Los delincuentes escaparon con 900 mil pesos en un Chevrolet Corsa negro.
El segundo golpe se concretó a pocas cuadras, en Zufriategui y Fragio. En esta oportunidad, la transacción se realizó sin intermediarios armados. La víctima entregó 880 mil pesos en efectivo por la cadena y descubrió la falsificación de la alhaja minutos después de que la vendedora abandonara el comercio.
Identidad al descubierto y rápida liberación
Con el cruce de testimonios y datos digitales, efectivos de la Policía Bonaerense allanaron el domicilio de Liliana Villarruel (su verdadera identidad) y concretaron su detención. Durante el operativo se secuestró su teléfono celular, dispositivo que actualmente es sometido a peritajes para determinar si existen más damnificados que aún no denunciaron.
La fiscalía la imputó formalmente por los delitos de estafa, tentativa de estafa y robo agravado por el uso de arma de fuego. Sin embargo, la falta de antecedentes penales y su avanzada edad le permitieron eludir la prisión preventiva y recuperar su libertad rápidamente.
Apenas instalada nuevamente en su domicilio, la mujer instruyó la presentación de un escrito solicitando autorización judicial para viajar a Misiones. El pedido fue rechazado de plano por la fiscal Bonini, mientras la investigación continúa abierta para dar con el paradero del cómplice armado.
