El Hospital del PAMI en Ituzaingó en total abandono, le deben 2 meses de sueldo a todas las enfermeras

El hospital se encuentra operando a camas completas y el déficit de personal obliga a las enfermeras a asumir la atención de entre 10 y 12 pacientes de forma simultánea.

El Hospital del PAMI en Ituzaingó en total abandono, le deben 2 meses de sueldo a todas las enfermeras
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Una profunda crisis afecta al personal de salud del Hospital del Bicentenario de Ituzaingó. Entre los problemas más graves, que ya son muchos, la totalidad de las enfermeras del nosocomio ( 60 enfermeras y enfermeros) no perciben sus salarios desde hace 2 meses.

Ya no son trabajadoras de la salud, el PAMI las inscribe como "Prestadores"

El conflicto se desató tras un cambio forzado en la modalidad de contratación impulsado por las autoridades del PAMI. El esquema, presentado como la única alternativa para otorgar una recomposición salarial, consiste en modificar el vínculo laboral y proponerles al personal que trabajara como "Prestadores". De esta manera, obligaron a las enfermeras a presentar la documentación para transferir a todo el esquema de trabajadores desde la categoría de "proveedores" hacia la figura de "prestadores".

"Con el cambio de sistema pasábamos a cobrar de 1 millon por mes a 1 millon trescientos". aseguró una de las enfermeras consultadas por La Ciudad.

Sin embargo, la promesa no se cumplió, los sueldos se mantienen congelados y la falta de pagos ya genera ausentismo debido a que los trabajadores no disponen de recursos mínimos para cubrir los viáticos hacia el nosocomio. Esta alarmante parálisis financiera coincide con una saturación extrema en las áreas de internación general y terapia intensiva, comprometiendo la seguridad de los pacientes y sobrecargando al plantel disponible.


"Nos dijeron que nos pasaban a todos a prestadores; tuvimos que presentar papeles, nos apuraron con la entrega", relató una enfermera.

La demora administrativa ya cumple dos meses consecutivos, afectando de manera uniforme a las 60 enfermeras que sostienen los turnos diarios del hospital.

A la falta de pago de los salarios básicos se suma una preocupante irregularidad en la liquidación de las horas extras. Ante la escasez de personal, los directivos instaron al personal a cubrir turnos extendidos de hasta 17 horas diarias durante el mes de mayo, prometiendo una retribución ágil. No obstante, una vez concluidas las tareas, se les notificó que dichos montos recién serán acreditados entre los meses de agosto y septiembre. Esta situación de asfixia económica derivó en medidas de fuerza fácticas e individuales: "La gente ya no tiene plata para ir a trabajar porque no tienen dinero para el transporte".



El Hospital de Ituzaingó paga menos que otros hospitales del PAMI

La brecha salarial respecto a otras dependencias similares de la región agrava el malestar de los trabajadores en Ituzaingó. Mientras que en otros centros de salud de idéntica estructura y dependencia, como el Hospital del Bicentenario de Esteban Echeverría, una enfermera percibe una remuneración promedio de $1.600.000 abonada en tiempo y forma, en Ituzaingó el último ajuste otorgado de manera efectiva fue de un magro 2%, manteniendo los haberes muy por debajo de la media de la red prestacional de PAMI. A pesar de haber prometido que el próximo cobro incluiría la actualización bajo el nuevo régimen de prestadores, las autoridades confirmaron recientemente que la liquidación se mantendrá bajo los valores de la escala anterior.

Todas las áreas colapsadas

El impacto de la crisis financiera repercute de manera inmediata en la calidad de atención dentro de las salas de internación. El sector general se encuentra operando a camas completas y el déficit de personal obliga a las enfermeras del turno nocturno a asumir la atención de entre 10 y 12 pacientes de forma simultánea. Los protocolos sanitarios internacionales y los estándares de enfermería establecen que la relación óptima para garantizar un cuidado seguro debe ser de un máximo de 5 a 6 pacientes por profesional. El doble de la carga laboral asignada multiplica el cansancio físico y reduce la capacidad de respuesta ante emergencias críticas durante la madrugada.

La situación en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) presenta un escenario de desborde similar, agravado por presuntas maniobras de especulación financiera. Con un plantel de apenas tres enfermeros para cubrir toda el área crítica, el hospital continúa recibiendo derivaciones. Según denuncias internas, una vez que la terapia intensiva colma su capacidad operativa, las autoridades ordenan el traslado y la ubicación de nuevos pacientes críticos dentro de la Unidad Coronaria (UCO). El personal técnico sostiene que esta práctica busca mantener activo el mecanismo de facturación de camas de alta complejidad hacia el PAMI, ignorando deliberadamente que no se dispone del recurso humano calificado ni del número de enfermeros necesarios para monitorear a los afiliados en condiciones seguras. "Siguen llenando camas cuando no hay ni enfermeros", sentenciaron desde el centro de salud.

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