Ituzaingó: denuncia que su vecino le armó una causa falsa a su marido para detenerlo
Bruno Krasnopolsky
La familia administra una gomería. La esposa asegura que se trataría de un complot tras una larga disputa barrial y pide revisar los videos.
Una mujer de Ituzaingó denunció que su marido está detenido por una causa penal que, según sostiene, fue armada por un grupo de vecinos con quienes mantiene un conflicto desde hace más de un año. La familia administra una gomería y asegura que las disputas por el funcionamiento del comercio derivaron en una denuncia por supuestos disparos que la mujer niega.
El conflicto tiene su epicentro en la Avenida Carlos Ratti al 1200, donde la familia del detenido administra una gomería. Según el testimonio de Daniela, esposa del acusado, el conflicto habría comenzado en marzo de 2025 a raíz de discusiones por los lugares de estacionamiento en la cuadra, ruidos del taller mecánico y hasta la ubicación de piedras decorativas en la vereda.
De acuerdo al relato de la mujer, los cruces verbales habrían ido escalando hasta llegar a lo que ella describe como un "hostigamiento constante" por parte de un grupo de frentistas.
Entre ellos se encontraría un abogado que, según la mujer, habría tenido un rol clave en el impulso de la causa penal que ella considera injusta. "Hay un complot de los vecinos linderos. Se pusieron de acuerdo para arruinarle la vida a mi marido y meterlo preso, ensuciándolo cuando laburamos todos los días", aseguró al plantear su versión de los hechos.
El punto de quiebre que derivó en la detención habría ocurrido la noche del pasado 15 de septiembre. Según la denuncia que originó la causa judicial, un vecino se habría comunicado al 911 alertando que el gomero le habría efectuado tres disparos de arma de fuego.
Sin embargo, Daniela desmiente categóricamente esta secuencia: "Mi marido se puso a golpear una chapa. El personal policial se hizo presente esa misma noche, él les mostró de dónde provenía el ruido y constataron que era negativo para disparos", detalló.
A pesar de esa intervención, el expediente siguió su curso y el 28 de septiembre la Policía allanó el domicilio y el local comercial.
La mujer asegura que el allanamiento habría dado resultado negativo, ya que los efectivos policiales no habrían encontrado armas en el lugar. "Mis nenes estaban asustados por los golpes y gritos. Exageraron los hechos diciendo que mi marido los amenaza de muerte y anda a los tiros", lamentó Daniela.
En contraste, aseguró que las múltiples denuncias previas que su familia habría intentado radicar por presuntas agresiones habrían sido sistemáticamente desestimadas o archivadas.
Actualmente, el hombre permanece detenido por disposición de la Justicia. Mientras tanto Daniela, quien se encuentra embarazada y al cuidado de sus dos hijos menores de edad, exige que se revisen las cámaras de seguridad del local para respaldar sus dichos. "En los videos se ve que no hay armas, solo discusiones tras las provocaciones de ellos. Pedí una perimetral y el cese de hostigamiento. Solo quiero que esto se esclarezca para demostrar la inocencia de mi pareja", concluyó.

