Ituzaingó: los centros de estudiantes de las escuelas céntricas marcharán el martes
Sebastian Sanguinetti
La marcha, que tendrá como punto de encuentro la entrada de la Técnica 1, exige respuestas inmediatas y definitivas advirtiendo que la salud de cientos de menores de edad se encuentra bajo un riesgo sanitario inminente.
Estudiantes y padres de la Escuela Técnica N° 1, la Secundaria N° 13 y el colegio AUPI han convocado a una movilización urgente para el próximo martes 2 de junio a las 12:30 horas. La comunidad educativa se encuentra en estado de alerta tras confirmar que, a pesar de los intentos de contener la plaga de roedores, los establecimientos continúan sufriendo una severa infestación de ratas.
La marcha, que tendrá como punto de encuentro la entrada de la Técnica 1, exige respuestas inmediatas y definitivas advirtiendo que la salud de cientos de menores de edad se encuentra bajo un riesgo sanitario inminente.
Crónica de una crisis sanitaria anunciada
La imagen que circula por las redes sociales, bajo el contundente hashtag #QueremosEstudiarEnPaz, resume la convocatoria: "Nos cansamos. Más de 4 desratizaciones, limpiezas, reclamos, charlas con personal municipal y del consejo estudiantil. ¿RESULTADO? = SEGUIMOS CON RATAS", reza el comunicado difundido a través de la cuenta de Instagram @cde_latecnica1.
El conflicto no es nuevo, pero ha alcanzado un punto de ebullición durante las últimas semanas de este mes de mayo. Los estudiantes denuncian que la presencia de los roedores no se limita a zonas periféricas o galpones abandonados, sino que conviven con la plaga en los talleres, los patios y, lo que resulta aún más alarmante, en las inmediaciones de los sectores donde los alumnos almuerzan y estudian. Considerando que la currícula de una escuela técnica exige que los jóvenes pasen más de 8 horas diarias dentro del establecimiento, la situación ha dejado de ser una mera incomodidad para transformarse en una amenaza latente a la salud pública.

La voz del Centro de Estudiantes
Para entender el conflicto y las razones que empujaron a los jóvenes a salir a la calle, este medio conversó con una integrante de la comunidad educativa y del Centro de Estudiantes de la Técnica N° 1, quien detalló lo que etá pasando:
" Se hicieron desratizaciones y una limpieza en la técnica que no se hacía hace años. Se sacaron dos volquetes enteros de basura; no se hacía limpieza profunda hace muchísimos años".
Sin embargo, el esfuerzo interno de la institución parece haber sido insuficiente frente a la magnitud del problema ambiental que rodea al colegio. Según los testimonios recabados, un factor externo habría detonado la crisis actual: las obras públicas en las inmediaciones.
"Se pidió, se hizo reunión con el municipio. Se solicitó que vinieran ellos a fumigar, especialmente por el tema de la obra de enfrente de la plaza. Vinieron a constatar que, efectivamente, hay roedores. Pero bueno, se acercaron solamente a dar una mano un solo sábado a ayudar con la limpieza y nada más.
Mientras las ratas continúan proliferando en las aulas y talleres, la vía burocrática parece haber entrado en un callejón sin salida.
"Desde el Consejo Escolar no vienen a fumigar todo. Las desratizaciones y fumigaciones que se hicieron no sirvieron de mucho. Si bien sabemos que esto va a llevar un tiempo, los chicos quieren hacerlo masivo, que el reclamo se escuche en todos lados", continúan explicando desde la organización de la marcha.
Ante la falta de respuestas, la comunidad decidió redoblar la apuesta por la vía formal antes de convocar a la movilización. Padres, madres y estudiantes se unieron para redactar un documento exigiendo medidas drásticas de protección para los menores.
"Tanto el Centro de Estudiantes como muchos de los papás nos pusimos de acuerdo y armamos un petitorio donde firmamos casi doscientas o trescientas personas. Lo enviamos al Consejo Escolar, al Municipio, y a quien se tenga que hacer responsable", detallan.
La palabra docente: "El olor a orina de rata y el excremento siguen estando"
Para tener una perspectiva integral del conflicto, LA Ciudad consultó a un docente de la institución técnica. Su testimonio confirma el malestar generalizado y detalla las insuficientes medidas paliativas que se han tomado hasta el momento, revelando que el problema de fondo persiste en las aulas y talleres.
El educador confirmó que la convocatoria al reclamo fue impulsada genuinamente por el Centro de Estudiantes y cuenta con el apoyo de un sector importante de las familias. "Algunos padres apoyan la medida y otros están descontentos", explicó, adelantando que se prevén nuevas reuniones con el equipo directivo para evaluar los pasos a seguir.
Al ser consultado sobre la intervención del Estado tras la viralización de los reclamos, el docente confirmó que hubo presencia oficial, aunque las acciones no lograron erradicar la plaga.
"Se hicieron algunas medidas, Se limpiaron algunos lugares donde había material viejo de los talleres y se pusieron los cebos de vuelta. Fue Defensa Civil, fue un veterinario de la Municipalidad y fue gente a hablar con los padres. A los tres o cuatro días, se reunieron con gente del Municipio y vino el intendente Pablo Descalzo a interiorizarse del problema".
A pesar de la visibilidad, la comunidad educativa siente que se aplicaron "parches" en lugar de soluciones definitivas. El reclamo principal de los docentes y padres es la falta de una intervención profunda que garantice la salubridad del edificio.
"Ya se hace siempre lo mismo: los cebos y nada más. Se profundizó un poco el tema de la limpieza con lavandina, pero no hay mucho más. No hay una desratización fuerte que implique la suspensión total de clases para utilizar algún sistema más efectivo que los simples cebos que se siguen encontrando", sentenció el profesor.
El riesgo sanitario es palpable en la cotidianidad escolar. Aunque el docente aclara que en los últimos días no hubo avistamientos directos de los animales por parte del personal, los rastros biológicos son innegables y constantes.
La organización logística: Un desafío para los padres
El horario estipulado (12:30 horas) coincide estratégicamente con el cambio de turno escolar. Si bien esto garantiza una mayor visibilidad y asistencia de estudiantes, también enciende las alarmas entre los adultos responsables.
"La idea es juntarse ahí en la escuela mismo. Todavía no se decidió si van a ir hasta el municipio, porque es en un horario donde muchos de los chicos recién ingresan o salen. La idea tampoco es obligar a nadie; los que quieran entrar a clases que entren, y los que quieran colaborar con la marcha que colaboren", reflexiona la madre entrevistada.
El principal punto de debate en los grupos de WhatsApp de padres durante este fin de semana es la seguridad en la vía pública.
"Hay muchos chicos que van solos, son menores, y tampoco pueden estar en la calle sin un adulto responsable fuera del horario escolar. Como es justo a las doce y media, en la salida de unos y la entrada de otros, ahí hay un conflicto logístico. Lo armaron entre los chicos, se decidió muy rápido y todavía no se previeron todas esas cosas. Lo vamos a charlar de nuevo el lunes nosotros con los papás".
Próximos pasos: A la espera de una respuesta oficial
De cara al inicio de la próxima semana, la agenda de la comunidad educativa está marcada por la urgencia. Este lunes, los padres y docentes llevarán a cabo reuniones de emergencia para definir los lineamientos finales de la marcha del martes, garantizando la seguridad de los menores que decidan participar e insistiendo en los canales formales de comunicación.