Ituzaingó ya produce su propio Vermut
Sebastian Sanguinetti
Actualmente, la marca ha consolidado su catálogo con el lanzamiento de dos versiones definitivas: Bianco y Rosso. Ambas variantes comparten una filosofía productiva estricta: el cuidado meticuloso en los ingredientes y una apuesta irrenunciable por insumos 100% nacionales
El mercado de las bebidas espirituosas y los aperitivos está experimentando una transformación sin precedentes. Lo que históricamente fue considerado un producto de nicho o asociado exclusivamente a las generaciones mayores, hoy se posiciona en el centro de la escena gastronómica moderna. En este contexto de revitalización, surge Vermut Bertelli, un proyecto independiente nacido en Ituzaingó que demuestra cómo la curiosidad, el trabajo colaborativo y el respeto por los procesos artesanales pueden consolidar una marca de excelencia en la competitiva industria de las bebidas nacionales. Hoy vermut Bertelli (el vermut de Ituzaingó) es uno de los mejores vermuts de la república Argentina. Medalla de plata en el @argentinaspiritsawards.
La historia de Vermouth Bertelli no comenzó como un estructurado plan de negocios diseñado por analistas de mercado. Su génesis tuvo lugar de manera casi fortuita, en medio de un encuentro casual entre amigos. Lo que en sus inicios representaba simplemente una inquietud compartida por disfrutar de una bebida de calidad superior, rápidamente mutó hacia un verdadero desafío productivo.

De la Inquietud Casual a la Producción Profesional
Julia y Román Lomazzo, los fundadores y creadores de Vermut Bertelli, encarnan este nuevo espíritu emprendedor. Ante la creciente popularidad del vermut como conector social, decidieron que no querían limitarse al rol de simples consumidores. La curiosidad los llevó a investigar los métodos de elaboración clásicos y a preguntarse si sería posible fabricar su propia versión, una que reflejara sus gustos personales y aprovechara la riqueza de la materia prima local.
El punto de partida fue la elección del vino base. A diferencia de las producciones industriales que suelen utilizar vinos neutros o mezclas genéricas, el equipo de Bertelli optó por una base de vino univarietal. Esta decisión técnica es crucial: el vino representa aproximadamente el 75% del volumen total de la bebida, por lo que su estructura, acidez y notas de cata originales determinan la calidad del producto final. A partir de esta base sólida, comenzaron a realizar pequeñas pruebas de maceración botánica en un entorno completamente doméstico.
Tres Años de Desarrollo: La Paciencia como Insumo
La historia de esta marca está lejos de ser la de un éxito repentino. El paso desde la primera infusión experimental hasta la obtención de una receta comercializable requirió un recurso que escasea en la industria moderna: el tiempo.
El proyecto demandó tres años completos de investigación y desarrollo. Durante este extenso período, la receta fue afinándose a fuerza de ensayos continuos, catas a ciegas y un riguroso trabajo en equipo. La producción de vermut es una disciplina que combina elementos de la enología con la botánica y la química; modificar la proporción de un solo ingrediente puede alterar drásticamente el equilibrio de toda la mezcla
Sofía: La "Guardiana de la Fórmula"
En todo proceso colaborativo y artesanal, las capacidades individuales se potencian al servicio del equipo. En medio de innumerables pruebas de ensayo y error, un aporte técnico marcó la diferencia definitiva para el futuro de la empresa. Se trata de la intervención de Sofía, a quien Julia y Román describen oficialmente como la "guardiana de la fórmula".
En la industria de las bebidas, la estandarización es uno de los mayores desafíos para los pequeños productores. Lograr que un lote sepa exactamente igual que el anterior requiere una percepción sensorial aguda. Sofía aportó esa sensibilidad especial para percibir, desglosar y clasificar los aromas y sabores durante el proceso de maceración.
Su rol fue determinante para balancear el complejo perfil de la bebida, logrando la armonía exacta entre las notas dulces, la acidez del vino y el amargor intrínseco del aperitivo. Gracias a su capacidad técnica para replicar y estandarizar el sabor perfecto, la receta dejó de ser un experimento para convertirse en un producto comercialmente viable y consistente en el tiempo.
Botánicos y Espíritu Nacional: La Composición de Bertelli
Actualmente, la marca ha consolidado su catálogo con el lanzamiento de dos versiones definitivas: Bianco y Rosso. Ambas variantes comparten una filosofía productiva estricta: el cuidado meticuloso en los ingredientes y una apuesta irrenunciable por insumos 100% nacionales. Esta decisión no solo reduce la huella de carbono del producto, sino que fomenta el desarrollo de proveedores locales, desde los viñedos hasta los recolectores de hierbas.
El alma de la bebida reside en su meticulosa selección de 21 botánicos. La interacción de estos elementos genera un perfil organoléptico marcadamente floral y frutal, que se distingue de los vermuts industriales tradicionales, generalmente más pesados y dominados por especias oscuras.
Para comprender la complejidad de la propuesta, es necesario analizar sus ingredientes clave:
Pétalos de rosa: Aportan una nota aromática de salida muy elegante y sutil, que prepara el paladar. Hibiscus (Flor de Jamaica): Brinda una acidez refrescante, además de contribuir a la coloración natural de la bebida, evitando el uso de colorantes artificiales como el caramelo industrial. Arándanos: Incorporan un perfil frutal complejo, con un dulzor natural y antioxidantes que estructuran el cuerpo de la infusión. Ajenjo (Artemisia absinthium): El componente innegociable. Por legislación y por historia, ninguna bebida puede llamarse vermut sin la presencia de esta hierba amarga. El ajenjo otorga el final seco que limpia el paladar y estimula el apetito.
Presente y Futuro en el Mapa Vermutero
A lo largo de este primer año, y con 400 litros de producción mensual, el equipo ha concentrado sus esfuerzos de difusión en circuitos especializados. A través de la participación en ferias gastronómicas, eventos de la industria de bebidas y catas guiadas, venta por redes sociales o mercado libre, Bertelli ha logrado posicionarse firmemente en el mapa vermutero regionall. Estas instancias de interacción directa con el público son fundamentales; permiten educar al consumidor sobre el valor de la producción artesanal y recolectar retroalimentación inmediata sobre los perfiles aromáticos del producto.
El caso de Vermut Bertelli trasciende la simple creación de una empresa de bebidas. Es un reflejo fiel de una industria nacional en plena ebullición, capaz de innovar respetando la tradición. Julia, Román y Sofía han demostrado, mediante rigurosidad técnica y paciencia, que las mejores ideas no siempre provienen de estudios de mercado corporativos. Muchas veces nacen, simplemente, por el genuino gusto de compartir un momento de calidad entre amigos, transformando esa pasión en un producto de calidad.