Según los datos de Provincia Microcréditos y el Banco Central, la morosidad de las familias en la provincia de Buenos Aires alcanzó el 12,8 por ciento, superando por cuatro puntos la media nacional.
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Un nuevo informe alerta sobre la situación económica de las y los bonaerenses en los tiempos de Javier Milei. Se trata de los datos brindados por Provincia Microcréditos, una empresa del Banco Provincia especializada en inclusión financiera, y el último análisis del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El reporte muestra la crisis de endeudamiento en la que se encuentran tanto las familias como los jóvenes y adultos bonaerenses: A noviembre de 2025, la morosidad de las familias en la provincia de Buenos Aires alcanzó el 12,8 por ciento, superando por cuatro puntos porcentuales la media nacional, que alcanzaba un 8,8 por ciento.
Por su parte y en el mismo período, entre los jóvenes de 18 a 21 años la situación fue incluso más alarmante, ya que la irregularidad creció casi 14 puntos en un año y llegó al 40 por ciento por ciento.
Las cifras son parte de un dramático escenario, porque contemplan datos que son contrastados con noviembre de 2024, cuando la morosidad se ubicaba en un 26,5 por ciento.
Endeudarse para vivir
Según los datos del reporte del Banco Central y Provincia Microcréditos, alrededor de 1,4 millones de bonaerenses se encuentran en situación de riesgo crediticio medio o alto. Esto quiere decir que aquellas familias tienen más de tres meses de atraso en el pago de sus compromisos financieros y figuran en la Central de Deudores del BCRA.
Asimismo, en el caso de algunos distritos del conurbano, la tasa de morosidad se acerca al 20 por ciento.
En el caso de la población joven, el endeudamiento para poder subsistir se hace mucho más notorio: una gran parte de los y las jóvenes bonaerenses ingresó primero al registro de deudores antes de acceder a su primer trabajo formal.
Además, en los últimos 12 meses, el acceso al crédito entre personas de entre 18 y 21 años pasó de 287 mil a 620 mil, posicionando al acto de pedir un préstamo como una acción desesperada para paliar el presente argentino.