La Pulpería Santa Rosa, el comercio más importante de Ituzaingó en el siglo XIX
Santiago Menu

En el año 1874, un inmigrante francés llamado Phyllipe (Felipe) Pastré se instaló en un paraje aún incipiente del oeste bonaerense. El lugar elegido para iniciar su actividad comercial fue la esquina de 2ª Rivadavia y Avenida Santa Rosa, en la actual acera del lado de Castelar. Allí fundó un almacén de ramos generales y pulpería, al que bautizó en honor a su esposa, como Pulpería Santa Rosa. Esta esquina, casi anónima en la actualidad, fue durante décadas el epicentro de la vida comercial de una zona que todavía no se llamaba Ituzaingó.
Pastré alquiló la propiedad a los Beltrame-Remería, antiguos pobladores que figuran entre los primeros habitantes del entonces naciente pueblo. Sin embargo, la elección del nombre de su negocio y del pueblo (Santa Rosa) ha sido objeto de un debate histórico que vale la pena leer
Con la inauguración de la estación Ituzaingó, el eje comercial del pueblo comenzó a desplazarse hacia las cercanías de la actual Avenida Ratti y la calle Santiago Firpo, antiguamente conocida como Camino de Tropas. Frente a este nuevo centro de actividad, Pastré decidió trasladar su negocio en 1890 a la actual calle Mariano Acosta, frente a la Plaza Sur (Plaza San Martín). Allí construyó un importante edificio que funcionó como almacén y centro de múltiples actividades comerciales.

A pesar del traslado, se sabe que cinco de los seis hijos del matrimonio Pastré-Arnaud nacieron en la propiedad original de la esquina de Rivadavia y Santa Rosa. El menor, Felipe, nació en la nueva ubicación.
Posteriormente, una nueva Pulpería Santa Rosa funcionó en Rivadavia y Firpo, justo frente al paso a nivel del ferrocarril. Este local fue propiedad de Antonio Ferrando, quien se casó en primeras nupcias con Rosa Melogna y luego con Rosa Messeta, integrante de una antigua familia pobladora. Esta última vivió hasta los 101 años, dejando un legado familiar que perdura hasta hoy en el partido. Se cree que la Pulpería Santa Rosa funcionó hasta la década de 1920, y fue sucedida por La Lechuza, otra pulpería ubicada en el mismo camino hacia Morón.
La Pulpería Santa Rosa fue, sin duda, el emprendimiento comercial más relevante del siglo XIX en Ituzaingó, y el legado de la familia Pastré merece ser recordado como tal.
La foto de portada es ilustrativa

