Moreno: detuvieron a una mujer y a su hija acusadas de matar de 20 puñaladas a un hombre en La Reja
Juan Esteban Calderón
El hecho ocurrió en el barrio Cascallares. Ambas imputadas presentaban hematomas y los vecinos señalaron que el fallecido ejercía violencia constante sobre la mujer.
Un grave hecho conmociona al partido de Moreno. Una mujer de 42 años y su hija de 23 fueron detenidas acusadas por el homicidio de un hombre que fue hallado asesinado de más de 20 puñaladas en la zona del cuello y el tórax, y con una bolsa de nylon colocada en la cabeza.
La víctima fatal fue identificada por la Policía como Alberto Federico Araoz Arocena, de 41 años, quien mantenía una relación de más de dos décadas con la mayor de las aprehendidas.
El violento episodio ocurrió en el interior de una vivienda ubicada sobre la calle San Nicolás al 3300, casi en el cruce con la arteria Chubut, dentro del barrio Cascallares de la localidad de La Reja. De acuerdo a lo precisado por voceros policiales, cuando los efectivos de la fuerza llegaron al lugar de los hechos, las dos mujeres se encontraban solas dentro de la casilla junto al cuerpo sin vida de la víctima, el cual yacía recostado sobre una cama y rodeado por un abundante charco de sangre.
Intervención judicial y negativa a declarar
Las dos mujeres imputadas por el crimen fueron identificadas formalmente como Edith Elizabeh Castellano y su hija Florencia Anabella Araoz, integrante del núcleo familiar de cinco hijos que tuvo el matrimonio. Tras los peritajes iniciales en la escena, ambas terminaron aprehendidas e imputadas por el delito de homicidio agravado por el vínculo. En las últimas horas, al ser trasladadas a la sede judicial correspondiente, optaron por negarse a prestar declaración ante la fiscal Carina Saucedo, quien se encuentra a cargo de la UFI N° 2 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez.
La hipótesis de presunta violencia de género previa
A partir de los primeros elementos recolectados, las autoridades judiciales intentan esclarecer el trasfondo e historial en el que se desencadenó el ataque mortal. las declaraciones testimoniales de los propios vecinos del barrio Cascallares comenzaron a aportar datos trascendentales sobre episodios de agresiones previas.
En esa misma línea, se supo que al instante de realizarse el procedimiento policial de detención, las acusadas habrían llegado a narrar de manera informal que la mujer ""era torturada"" por la víctima fatal. Sin embargo, dichos trascendidos no poseen valor judicial mientras no sean formalizados en la causa. Por último, fuentes del caso constataron que en los registros oficiales no figuraban denuncias previas por violencia o malos tratos presentadas formalmente por Edith Elizabeh Castellano contra el hombre fallecido.