Violento asalto en Ituzaingó: banda comando usó un ariete táctico para entrar a una casa
Bruno Krasnopolsky
Derribaron dos puertas en segundos con un ariete. Golpearon a una mujer y a su hija mientras exigían dólares. Escaparon en 2 minutos.
En apenas dos minutos y medio, una organización delictiva con equipamiento táctico y movimientos coordinados protagonizó una violenta entradera este miércoles por la noche en Posta de Pardo y Avenida Ratti.
Los delincuentes derribaron las puertas con un ariete y golpearon a una mujer y a su hija antes de escapar.
Una irrupción "quirúrgica"
El hecho ocurrió alrededor de las 20:20, cuando un comerciante local se encontraba en la planta alta de su vivienda junto a su esposa, Débora, y su hija.
La tranquilidad se rompió con dos estruendos secos: utilizando un ariete profesional, los asaltantes derribaron primero el portón de reja metálica exterior y, segundos después, la puerta principal de la casa.
La banda estaba integrada por al menos cuatro personas. Tres de ellas ingresaron a la propiedad vestidas con ropa táctica negra, capuchas y guantes. Los atacantes cubrieron su calzado con medias negras para no dejar huellas ni marcas que permitieran identificar sus zapatillas.
Violencia en busca de "el dato"
El comerciante logró escapar hacia un balcón y ganar el techo de la propiedad para pedir ayuda y activar los sistemas de seguridad. En el interior, los delincuentes interceptaron a Débora y a su hija.
Bajo una constante presión, los asaltantes exigieron repetidamente la entrega de "dólares". Pese a que la madre les ofreció las llaves de los vehículos de la familia para que se retiraran, los delincuentes las rechazaron, demostrando que buscaban exclusivamente dinero en efectivo.
Ante la falta del botín esperado, los asaltantes reaccionaron con violencia y golpearon a ambas mujeres en la cabeza.
Alarma y fuga
La seguridad electrónica fue clave para precipitar la huida: desde el techo, el dueño de casa logró activar el cerco y disparar tanto la alarma interna como la vecinal.
Ante el estruendo de las sirenas, la banda decidió retirarse. Un cuarto integrante, que realizaba maniobras de vigilancia en un vehículo de apoyo frente a la vivienda, facilitó la rápida salida de los cómplices. El grupo escapó con una consola de videojuegos, un teléfono celular y una billetera.
El caso quedó bajo la órbita de la UFI N° 1 de Ituzaingó, que analiza por estas horas las cámaras de vigilancia que registraron toda la secuencia para intentar identificar el vehículo y el recorrido de la banda comando.
